Entrevista a David Cuartielles: “Hay que darle la posibilidad a los docentes de que puedan ayudar a los alumnos a crear”

Durante las dos primeras semanas de noviembre se dictó el Curso sobre Hardware y Software Libre, a cargo del ingeniero David Cuartielles, docente de la Universidad de Mälmo, Suecia. El curso se desarrolló en la sede de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Argentina, y fue destinado a docentes que trabajan en los niveles primario, medio y terciario.

Cuartielles es el inventor, junto con Massimo Banzi, de Arduino, una plataforma de hardware de código abierto, basada en una sencilla placa con entradas y salidas, analógicas y digitales, en un entorno de desarrollo que implementa el lenguaje de programación Processing.

Arduino es un dispositivo que conecta el mundo físico con el mundo virtual, o el mundo analógico con el digital. Puede ser usado para poner en funcionamiento desde procesos muy simples hasta sistemas más complejos: por ejemplo, se puede poner en marcha un robot, se puede diseñar un casco de realidad virtual, se pueden construir instrumentos musicales, activar las luces de un teatro, poner en funcionamiento un sistema anti-incendios, armar juegos matemáticos, físicos, y muchas cosas más.

Arduino es mucho más que un proyecto tecnológico. Detrás de él, existe una comunidad en movimiento y expansión, que incluye programadores, artistas y educadores, entre otros, y que, inspirada en la filosofía de la cultura libre, comparte sus experiencias, desarrollando proyectos innovadores.

Son dos las ideas principales que sustentan este proyecto de hardware libre. Por un lado, la idea de convertir a la tecnología en algo accesible a todos en cuanto a costo de inversión, hasta el punto de que debiera constituirse en un bien común. Junto a esto, también está la idea de compartir el proceso de construcción del hardware, de forma que el usuario pueda convertirse en un productor creativo, sometiéndolo a sus propios intereses y proyectos. Esto es, se trata de alejar al software y al hardware de su carácter cientificista, como un saber propio de especialistas en el tema. La tecnología se vuelve comprensible y logra transparentar sus mecanismos, para ponerse al servicio de proyectos pedagógicos.

Desde la Red de Escuelas estuvimos presente en la capacitación, y pudimos entrevistar a David para conocer más a fondo sus motivaciones personales en relación a este proyecto, como sus ideas sobre la educación, y sobre la posible aplicación del proyecto en las escuelas de la ciudad.

A nivel personal, teniendo en cuenta que el proyecto Arduino ya lleva tres años de vida, ¿por qué considerás valioso continuar difundiendo su implementación en los distintos niveles educativos?

Cuando Arduino empezó, siempre digo, no teníamos idea de que seguiría hasta ahora, y cuanto más tiempo llevo trabajando con el proyecto, más cuenta me doy del potencial que tiene de cambiar la forma en que se educa a la gente. Yo al principio lo veía como una herramienta para dar clases de electrónica, hacer prototipos y demás; pero luego al bajarlo y verlo interactuar con diferentes personas, me doy cuenta que armar una programación de Arduino es muy sencillo…

¿Qué potencialidad puede tener Arduino aplicado a la educación?

Te permite programar de forma muy rápida y sencilla, y además tiene un equivalente en el mundo físico. Tú programas algo y no termina siendo solamente lo que escribiste en pantalla, sino que lo que hiciste, se traduce en un motor, o puedes leer un botón. Haces realmente que haya una acción física con la que has establecido una relación mucho más directa. De esta manera es más sencillo de comprender para la gente que está en procesos de aprendizaje (…).

¿Por qué poner el acento en el desarrollo del hardware con licencia copyleft? ¿En qué medida esto es importante?

Para mí la razón es muy sencilla: el hardware es el próximo paso. Lo que se ha generado en software libre es algo muy importante porque nos ha hecho ver que es posible trabajar de una forma diferente. Es fácil compartir el trabajo hecho en código, pero poco a poco se ha ido avanzado hacia el compartir la documentación del código, poder compartir publicaciones acerca de proyectos, poder compartir publicaciones académicas en forma gratuita y el siguiente paso, que ya nos ha tocado, es poder compartir los planos de diseño. Es lo que es el hardware libre, al fin y al cabo. El problema que tenemos del software respecto al hardware es la distribución. La del software puede ser gratuita, entre comillas, tienes conexión de banda ancha y puedes bajarlo… El hardware tiene el problema de que es una entidad física que tienes que enviar a una persona y cuesta fabricarlo. Yo, personalmente, creo que llegará el momento en que el hardware sea gratuito (…).

En una entrevista declaraste que pasaste tiempo “desaprendiendo lo aprendido en la escuela de ingenieros para volver a jugar con la tecnología de manera alternativa”… ¿podemos encontrar una vinculación entre esta declaración y cómo se debe enseñar en las escuelas?

Yo estudié Ingeniería de la forma más tradicional posible. Por ejemplo, yo no aprendí a programar a través de un ordenador, sino de manera algorítmica, que era una especie de lenguaje en castellano para luego traducir eso a lenguaje de programación (…) Entonces me empecé a dar cuenta que estudiar Ingeniería no explicaba las cosas de una forma accesible a la gente normal. En general, Ingeniería está a caballo entre ser o no ser ciencia… Yo creo que aqueja esa historia de ser ciencia aplicada y querer ser ciencia (…) Cuando terminé Ingeniería estaba muy confuso porque me apasionaba la tecnología, pero me daba cuenta de que no hablaba el idioma de las personas (…) Me di cuenta de que me gustaba más pensar en la parte del proceso de creación con las personas. Entonces me invitaron a trabajar en una Universidad en Suecia que se dedicaba a eso, y lo tomé, sin pensarlo dos veces. Entonces había trabajado en la rama menos ingeniera de la Ingeniería, que es la rama de la gerencia comercial, y la rama más cercana a la Ingeniería, que es la aplicación en microcontroladores. De manera que me puse a trabajar con gente que estaba discutiendo por qué una cucharilla tendría que tener el mango así o por qué la luz del ascensor tiene que ser roja en lugar de amarillo, y yo estaba más preocupado en cómo era el uso, que en resolver el problema del uso. Era desaprender todo lo que llevaba en la cabeza. Cuando estaba pensando en cómo funcionaría el botón, pensaba en resistencias, botones… Yo venía de un mundo diferente, pasé un par de años que me daba la cabeza contra la pared porque no era capaz de entender nada, y tuve que desaprender lo que era la tecnología. He tenido la suerte de encontrarme con gente apropiada en el camino, y hemos llegado a comprender cómo hacer las cosas.

En tus clases en la Universidad de Malmö sobre diseño interactivo hay un énfasis puesto en la tecnología asociada al juego, ¿qué nos podés contar respecto a esto?

(…) En el curso se habla de una propuesta de proyecto… en el primer año estamos trabajando con la idea de juguetes. El curso dura tres semanas intensivas, la primer semana se le propone a los alumnos crear un juguete, entonces tienen una clase teórica y dos laboratorios y para el final de la semana tiene que haber un juguete interactivo. La segunda semana hablamos del juego de mesa, entonces pedimos un juego en el que modifiquen las normas, un juego que ya exista mediante un artilugio interactivo. Y la última semana tienen que hacer su propio diseño. Entonces, el hecho de pensar la aplicación en tecnología les ayuda a adquirir nuevas funcionalidades (…) Lo que sí estamos viendo es que muchas veces la gente que tiene más problemas al principio, pero que pone más empeño, es la que termina por dar mejores resultados. Y la gente que se empeña en conseguir conceptos más fuertes, aunque la tecnología en el proyecto no sea tan compleja, consigue comunicar mucho mejor lo que quiere comunicar (…) Tenemos que abandonar esa idea que el diseñador piensa por las nubes y no tiene los pies en la tierra. Ahora, esa misma forma de pensar se puede aplicar en otros campos educativos que no tienen por qué ser el mismo… Yo creo que secundaria es el campo óptimo. Desde siempre los colegios realizan experimentos de física, química, matemáticas. Se trabaja mucho con la repetición, que es un tema que a mí no me termina de cerrar. Me gusta que la gente tenga la posibilidad… entiendo que la educación tiene una parte de emulación, es inevitable, si no sabes escribir, tienes que aprender a escribir, y ese paso no te lo puede quitar nadie. Es como aprender a programar, que tiene parte de emulación. Ahora, llega un momento en que hay que tener la capacidad para crear. Y yo creo que lo hay que hacer es buscar los mecanismos para dar las posibilidades a los docentes para comprender que ellos pueden ayudar a otros a crear. No tienen por qué ser creativos en sí mismos, yo creo además que muchos docentes tienen un problema, porque ellos piensan que tienen que proporcionar todo masticado al alumno. Ese es un error, lo que estás haciendo es no crear un espacio para la creatividad… Lo que tienen que tener masticadas son determinadas cuestiones de tipo técnico, determinados mecanismos de manejo de grupo, pero lo demás, tiene que ser abierto al juego y a la posibilidad. También hay que decir que hay que posibilitar de herramientas al docente para sus alumnos que por falta de motivación o de capacidad, no sean capaces de ver nuevos ejemplos… No se puede esperar que todos sean igualmente creativos pero hay que también proporcionar herramientas para que el profesor pueda salir del paso.

El gobierno sueco está financiando el proyecto Laboratorio en una caja… ¿de qué se trata el proyecto? ¿Es posible desarrollar el mismo proyecto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?

Yo durante varios años estuve discutiendo la posibilidad de crear un sistema de “Laboratorio en una caja”. Es un concepto que no he inventado yo, para nada… Existe, y cuando viajé por la India en 2005, en diferentes Universidades me estuvieron presentando… Ahí se trabaja mucho en educación a distancia de un modo más tradicional. Por ejemplo, estuve en la Universidad Técnica de Bombay, y preparamos una serie de cajas que valen 50, 60 dólares, y los alumnos las pueden comprar, y reciben clases presenciales, por satélite, por sus centros, en diferentes ciudades y pueden repetir las acciones que ven del profesor, cada uno en el laboratorio de una caja. Puede llevárselo a casa porque es suyo, entonces es un proceso muy interesante porque lo que te hace es identificar todas las veces que hacen falta unos ejercicios. Además, se pueden reutilizar las piezas en diferentes campos. Yo estoy discutiendo a nivel conceptual con diferentes personas, como políticos universitarios, para hacer que alguien lo fabrique.

(…) Entonces el laboratorio de una caja consistiría en la posibilidad de crear una caja con manual para el profesor, manual para el alumno, una placa Arduino para que se conecte a cualquier tipo de ordenador, Processing, el programa para trabajar con Arduino, todo lo que haga falta para la clase y, además, la documentación. Todo en un CD, para que los niños lo puedan consultar directamente y una colección de ejercicios para diferentes campos de la educación y además que abran la posibilidad de ese espectro de creatividad para que la gente pueda trabajar con ello. Entonces, para poder poner en marcha un proyecto de estas características, tendríamos que formar un equipo de trabajo de 4 a 10 personas, para generar contenidos básicamente, crear contenidos, diseñar todo, desde cómo va a ser la caja a cómo se va a ver el cuadernillo, qué tipo de ejercicio sería bueno para matemática, para física… Sería una tecnología inclusiva, la que no sólo está abierta a nosotros, sino a recibir información de otra gente. Todo el contenido está disponible en una página Web, para que toda persona pueda hacer su propia caja.

En cuanto a infraestructura, ¿qué se necesita para implementarlo?

Sólo se necesitan ordenadores con puerto USB, estamos pensándolo para que no dependa del funcionamiento de Internet, sino que estamos contando con que la información venga en los CD. Por el tema de la conectividad, estamos pensando en hacer cuadernillos. Nos damos cuenta que hay gente que depende de los libros, porque no tiene ancho de banda (…).

Lo que nos resulta interesante en este proyecto de hardware libre es que estás trabajando sobre dos soportes: lo analógico y lo digital, articulando, conectando estos dos mundos, lo que de algún modo destierra la idea, muy presente en la filosofía 2.0, de que la innovación solamente pasa fundamentalmente por Internet…

Para mí es muy importante eso… siempre trabajo con el concepto de estar desconectado (…) Aprendí a no depender de la Internet para dar clases, y me he dado cuenta de que Internet no es un bien común, es un bien de consumo al que no todos tienen acceso. Lo que hace falta es buscar la forma para generar eso de manera diferente. He trabajado con diferentes personas, o lo podría hacer solo, aunque no es posible, he debatido un montón respecto a estas necesidades… (…)

¿Cómo imaginás un proyecto colaborativo como es Arduino, inserto en la dinámica de las escuelas?

No sé… yo lo que veo es que no basta decirle a la gente “tienes 30 ejercicios de matemática y de física y química que se pueden hacer”… En Suecia, durante años se ha intentado que los profesores compartan, que debatan lo que están viendo en clase y durante años no ha funcionado… Implementando nuevas metodologías de trabajo… han gastado muchísimo dinero en dinámicas de grupos, cosas así, pero al final, dar clases es un trabajo que la gente trabaja sus horas, y muchas veces más de lo que le toca, porque muchas veces tiene que corregir cosas en casa, hacer evaluaciones, planificaciones, entonces la colaboración no da lugar, porque básicamente no hay tiempo y se considera algo poco prioritario. Y lo increíble es que ha ocurrido de forma natural, después de gastar muchísimo dinero, y ha sucedido porque alguien abrió una página nueva, donde los profesores podían subir su clase, y la gente la podía bajar, hacer modificaciones y volverla a subir. Eso ha generado un tráfico increíble y de repente, después de años de dinero invertido, gracias a algo sencillo como una página Web. Ahora, ¿aquí podría funcionar? No lo sé, eso es algo que nunca se sabe… Hay veces que surge y otras no, y nunca sabes cuándo va a suceder. Cuando yo comencé a trabajar con el proyecto Arduino en secundaria, mi proyecto era, no hacer un laboratorio en una caja, sino era hacer una página Web donde diferentes profesores pudieran colaborar y demás. Me di cuenta de que eso se da de forma natural (…) Yo creo que hay una posibilidad interesante de generar algo nuevo, pero yo no soy el usuario. Y además, ¡quién soy yo para decir a una persona que ha estudiado pedagogía cómo debe dar su clase! Pero además, la pedagogía tiene muchísimo que ver con la situación contextual de qué alumnos tiene, de dónde vienen, su ubicación social, entonces lo que hace falta es su pata informática. Mi trabajo en todo este tipo de proyecto es la parte de difusión, mostrar posibilidades, invitar a la gente a que pruebe cosas.

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo Entrevistas, Hardware libre

3 Respuestas a “Entrevista a David Cuartielles: “Hay que darle la posibilidad a los docentes de que puedan ayudar a los alumnos a crear”

  1. ¿Por qué Arduino y no “Mi Primer Robot”?
    Hay muy buenos argumentos a favor, entre ellos:
    – “Mi Primer Robot” es visible, tangible y usable HOY.
    – Técnicamente equiparable.
    – Pedagógicamente superior (XLogo está en Español)
    – Políticamente superior (es un proyecto nuestro)
    – Ya están los primeros docentes capacitados (escuela Piaget,
    Chacarita) Que además ya hizo un taller piloto con chicos de 3er a 5to grado. Todo con éxito.
    – La Xunta de Galicia está dando cursos de capacitación de docentes en tecnología, y eligieron “Mi Primer Robot” como base para la currícula.
    En España eligen un proyecto Argentino, y nosotros ¿vamos a elegir un proyecto extranjero?

  2. Hola Marcelo, gracias por tu comentario.

    Nos parece bien interesante lo que nos presentás, pero no vemos por qué la elección de un proyecto signifique la exclusión de otro. Son muchas las experiencias en el mundo que llevan Arduino al campo de la robótica. De modo que si te interesa, podemos ver de qué manera articular proyectos. La idea es siempre sumar, y no competir.

    Lo que sí te aclaramos es que la elección de esta tecnología libre radica más en la posibilidad de aplicarlo en educación a otras áreas curriculares que no necesariamente tienen que ver con la robótica. No estamos fomentando proyectos aplicables sólo al área de tecnología, ni tampoco nos limitamos a la educación primaria, sino que nuestro proyecto, como bien lo explicamos en este blog, apunta a educación media, técnica y artística.

    Por supuesto que no podemos hablar en términos de éxito de la implementación de Arduino porque recién estamos arrancando. Lo más importante acá es el aprendizaje de los pibes de las escuelas medias públicas. Te invitamos a que sigas de cerca nuestro proyecto y, por qué no, a que entres al foro y compartas tus experiencias.

    Gracias!

  3. Pingback: alma matinal - Convergencia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s